• NOTICIAS CHUBUT

Cristina pidió terminar con "el odio al peronismo"

Después de la represión a los manifestantes que repudian la persecución judicial contra la vicepresidenta, indignados por el vallado policial dispuesto por el gobierno porteño, Cristina Kirchner responsabilizó a la oposición por la violencia y reclamó que termine "el odio al peronismo".

En un intento desesperado de sitiar a Cristina Fernández de Kirchner, Horacio Rodríguez Larreta el viernes a la noche mandó a poner vallas frente al domicilio de la vicepresidenta en Juncal y Uruguay y dispuso un operativo de seguridad con guardia de infantería incluida para disuadir a la militancia de acercarse. Pero el tiro le salió por la culata y las miles de personas que iban a concentrarse en Parque Lezama a partir de las 15 y en otras plazas se dirigieron a Recoleta para expresar su apoyo a CFK.


“No hay valla que pare el amor y la lealtad del pueblo con su líder. Sabemos que le pasó a Perón, le pasó a Eva y ahora le pasa a Cristina”, denunció el diputado del Frente de Todos, Hugo Yasky, en diálogo con el canal IP Noticias desde el barrio donde vive la vicepresidenta.


OTRO ACTO MULTITUDINARIO

A las 22.10 Cristina Fernández de Kirchner se subió al escenario improvisado en el barrio porteño de Recoleta para hablarle a la militancia que pese a la represión de la policía de la Ciudad seguía agolpada en la puerta de su casa. Ante la atenta mirada de cada una de las personas que estaban poniendo el cuerpo para defenderla, la vicepresidenta señaló que en la causa Vialidad “el Partido Judicial le pidió 12 años de condena por cada uno de los mejores años que vivió el pueblo argentino”. Sobre el accionar del gobierno porteño, remarcó que hubo desde el martes manifestaciones en todo el país de apoyo a su figura, pero que en “el único lugar donde se produjeron escenas de violencia fue en la Ciudad de Buenos Aires”.


“La violencia fue provocada por el odio al peronismo. No toleran el amor y la alegría de los peronistas”, señaló la mandataria al hablar en el escenario montado en la esquina de Uruguay y Juncal. La ex presidenta se expresó de esta forma en relación al apoyo que recibió en estos días por parte de la militancia del Frente de Todos, en el contexto del juicio de la causa que se le sigue por el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz, y que la tiene como imputada.


En una alocución realizada en la puerta de su domicilio, la Vicepresidenta recordó que el último día de su presidencia en 2015 no pudo llegar a su casa porque "estaba rodeado de simpatizantes del nuevo gobierno, del macrismo, que insultaban, agredían".

"Tuve que irme a dormir a la casa de mi hija, acá cerca, en el barrio de Monserrat. Desde ese día y hasta el martes he sufrido el permanente hostigamiento de gente que viene a amenazarme de muerte. Nunca vi a la Ciudad de Buenos Aires intervenir para evitar ese hostigamiento. Pago mis impuestos igual a todos los que están acá. Tengo el mismo derecho, ninguno más, pero sí el mismo. Y después dicen que los peronistas somos violentos", fundamentó.


"Vimos en medio de la tragedia de la pandemia quemar barbijos, violar la cuarentena sin importar nada, poniendo en riesgo la salud de la población, y nunca hubo un solo policía que pudiera siquiera molestar a las personas que lo hacían, Aun cuando estaban violando la ley. Porque creemos que en democracia el derecho a la libertad de expresión es fundamental", afirmó.


LA DOBLE VARA DE LA POLICIA DE LARRETA

Y amplió: "Los hemos visto también colgar bolsas mortuorias en la rejas de la Casa de Gobierno con las caras de los principales dirigentes de nuestro espacio político, pero los violentos somos nosotros".


"Colocar horcas y guillotinas en las plazas de la República. Es increíble el grado de cinismo y perversión. Quieren exterminar al peronismo. Es lo que quisieron desde siempre. Lo han intentado todo, las peores violencias. La desaparición de miles de compatriotas. No aceptan que el pueblo pueda expresarse y reclamar cosas diferentes a las que ellos quieren", remarcó.


La exmandataria le envió además un mensaje a los dirigentes de Juntos por el Cambio y de cara al año electoral que se avecina y les pidió que "dejen de competir entre sí por quien odia más y quien le pega más a los peronistas".


"Se los recomiendo como ciudadana, como compatriota. Esas competencias para ver quién es más duro, quién castiga más las manifestaciones populares, nunca llegaron a buen puerto en la Argentina. Tienen muy mala historia", reseñó.

Asimismo, les aconsejó "no repetir experiencias de las cuales todos después todos tenemos que lamentar".


"Ha habido demasiada sangre en la Argentina para que sigan amenazando con tiros, bala, gas lacrimógeno, gas pimienta, a los que piensan diferentes", subrayó.

Aclaró que "aquí mismo, durante cinco días, hubo gente que pacíficamente se manifestaba" y "no era todo el día, era durante la mañana".


"No vi insultar a nadie, ni desearle la muerte a nadie. Simplemente se vino a apoyar humildemente a un espacio político que tanto ha logrado para la Argentina. Por más que quieran ocultarlo o disimularlo desde sus construcciones mediáticas", observó.

Por último, se dirigió a sus seguidores y les agradeció el apoyo brindado en estos días, luego del pedido de prisión en su contra que formulara el fiscal Diego Luciani en el juicio de la causa vialidad y aseguró que "aunque viviera mil años nunca me van alcanzar para agradecerles el amor, la solidaridad y la lealtad de todos ustedes".


"A esta altura de mi vida no hay nada más importante que eso. Solo pido que no abandonemos nuestras convicciones nunca y, sobre todo, ese indestructible amor a la Patria que nos une a todos y a todas. Les pido que nos vayamos a descansar porque ha sido un largo día", concluyó.


LARRETA JUSTIFICO LA REPRESION

Poco antes, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, justificó el accionar de la Policía de la Ciudad de Buenos durante la movilización hacia el domicilio de Recoleta de Cristina Fernández de Kirchner al manifestar que “actuó con firmeza, determinación y profesionalismo”.


Insólitamente, después de haber provocado la escalada de violencia mandando a vallar la casa de la vicepresidenta y desatando la represión sobre los manifestantes que llegaron en respuesta a esa medida, le reclamó a CFK que “asuma la responsabilidad de que los manifestantes se retiren pacíficamente a sus casas”.


Antes de que llegara el grueso de los manifestantes a los alrededores de la casa de Cristina Kirchner, se vio llegar a la zona a un gran camión que llevaba dos volquetes llenos de restos de demolición y los depositaron en calles aledañas, dejando "toneladas" de piedras al alcance de los manifestantes.


Un detalle sorprendió a todos los que vieron la maniobra, la Policía de la Ciudad se encargó de abrirles paso para que pudieran realizar satisfactoriamente su tarea. La absurda situación se hizo rápidamente viral.

"No pueden ser más obvios, están preparando la provocación", se quejaban algunos por las redes sociales. Otros filmaron toda la situación y, entre risas, llamaron a sacar conclusiones.

1 visualización0 comentarios